El aloe es una planta perenne perteneciente a la familia de las Xanthorrhoeaceae. Es un arbusto acaule, es decir, su tallo corto está cubierto por hojas y puede llegar a medir 30cm de altura. Se compone por derivados antracénicos-antranínicos, antranólicos y antraquinónicos, también contiene aloína, crisofanol, ácido cinámico y aloemodina. Posee resinas, sustancias con actividad hormonal, principios amargos y aceites esenciales. Es rica en agua, materiales minerales como calcio, magnesio, fósforo, potasio, zinc y cobre, además de, ácidos acétido y p-cumárico, mucílago, saponinas, fitosteroles, mucopolisacáridos, hormonas vegetales, enzimas y aminoácidos.

Tambien se conoce por los siguientes nombres:
Acíbar, Aloe, Aloe africana, Aloe Barbadensis, Aloe Curazao, Aloe de Barbados, Aloe vulgar, Sábila, Zábila.

Algunas de sus Propiedades son:
Debido al efecto de emolina, emodina y aloína.
Generada por los fitosteroles que posee.
Por su contenido de beta-sitosterol, betacarotenos, vitamina C y E, selenio y zinc.
Por la cantidad de saponinas y antraquinona.
Por la presencia de mucílagos o mucopolisacáridos que suavizan la mucosa gástrica.
- Cicatrizante y Astringente:
Por la presencia de mucílagos y taninos que ayudan en la regeneración de tejidos.
Ayuda a la produción y correcta expulsión de la bilis, gracias a los derivados antracénicos.
Por su contenido de fitoestrógenos.
Por su capacidad de promover la producción de glutatión en el hígado.
Por su alto contenido en principios amargos que le permiten ser un atidiabético natural.
Gracias a la acción de la carricina y las enzimas que contiene.
Gracias a la presencia de derivados antracénicos.
Por su capacidad de inhibir la función de dos enzimas implicadas en la producción y el metabolismo de la testosterona.